Santiago de los Caballeros, R.D. ,-
El miembro de la Dirección Política y presidente de la Fuerza del Pueblo en el municipio de Santiago, Hamlet Otáñez, reaccionó al discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, afirmando que “la narrativa oficial de un 2025 exitoso no resiste la prueba de la calle: el bolsillo se encogió y los servicios esenciales fallaron”.
Otáñez sostuvo que, contrario a la afirmación presidencial de que “detrás de cada cifra hay una familia que vive con mayor tranquilidad”, la población enfrentó en 2025 “una realidad marcada por el alto costo de los alimentos, apagones, precariedad en el agua y casos de corrupción que golpean directamente a los pacientes”.
Economía: “trabajamos más para comprar menos”.
El dirigente indicó que el crecimiento económico presentado por el Gobierno no se tradujo en bienestar para la mayoría, al tiempo que la inflación de alimentos presionó el presupuesto familiar.
“Nosotros no venimos a discutir discursos, venimos a discutir resultados. En 2025 trabajamos más para comprar menos. Cuando suben los alimentos, la supuesta estabilidad desaparece en el colmado y en el supermercado”, afirmó.
Electricidad: pérdidas, déficit y apagones
Otáñez criticó el desempeño del sistema eléctrico, alegando que el país no puede aceptar como normal un servicio frágil, con pérdidas elevadas y apagones que afectan hogares, comercio e industria.
“Nosotros vimos un sistema que se desangra: pérdidas altísimas, déficit creciente y una realidad de apagones que contradice cualquier relato de modernización”, declaró.
SeNaSa: “Cuando se roba en salud, no se roba dinero: se roba vida.
En relación con el escándalo que involucra a SeNaSa, Otáñez sostuvo que el impacto social va más allá de la denuncia administrativa.
“Cuando se roba en salud, no se roba dinero: se roba vida. La corrupción termina dejando enfermos sin medicamentos y tratamientos interrumpidos. Eso es inaceptable”, expresó.
Agua: Santiago y una Navidad sin servicio para cientos de miles
Otáñez recordó la crisis de agua registrada en Santiago durante el período navideño, señalando que evidencia debilidades estructurales del sistema y falta de respuesta oportuna.
“Contrario al discurso de planificación, Santiago vivió una Navidad sin agua. Eso no es dignidad, eso es abandono, y la gente lo sabe porque lo vivió en su casa”, sostuvo.
Asimismo, cuestionó el efecto económico de los ajustes tarifarios en el servicio de agua, indicando que el aumento de costos en actividades productivas termina trasladándose a los precios que paga la población.
Promesas incumplidas en Santiago: corredores viales estratégicos
Finalmente, Otáñez enumeró compromisos de infraestructura vial en Santiago que —según afirmó— siguen sin materializarse, agravando tapones, encareciendo la logística y reduciendo productividad:
- Ampliación Santiago–Moca
- Santiago–Tamboril
- Avenida Luperón en Gurabo
- Ampliación de la Av. Antonio Guzmán para conectarla con la Av. Hatuey
“Nosotros exigimos obras terminadas y medibles, no anuncios. Santiago no puede seguir pagando en tapones, tiempo perdido y costo de vida lo que el Gobierno no cumple”, concluyó.
Santiago de los Caballeros, R.D.
28 de febrero de 2026

