Por Juan Isidro Inoa
(Nota: este artículo tiene algunas palabras vulgares)
La nueva moda surgida es la de los Therian, consistente en que un ser humano se identifique y actúe como un animal, ya sea perro, gato, mono, etc., y esta moda, que se inició en Argentina, se ha expandido rápidamente por varios países de América Latina, y como República Dominicana no se queda atrás, ya los tenemos.
Que alguien con problemas psiquiátricos adopte esa conducta no es problema. El problema está en que es moda y esta moda llevará a algunos a tener problemas psiquiátricos y otros la aprovecharán para hacer sus travesuras.
Ya se habla de la permisividad hacia los niños que asumen esa conducta y se está estudiando cómo manejarlos, lo que indica que se le dará la posibilidad de ser lo que quiera y no lo que debe.
¿A qué le temo?
A muchas cosas. Entre ellas, le temo a que al asumir ser Therian los niños y adolescentes dejen de ir a la escuela a tal punto que tengan que cerrarlas y por añadidura las universidades.
Le temo a que mañana no haya quien trabaje en un banco, una empresa de informática, un plomero o un electricista. (Corregido «computadora» por claridad, manteniendo el resto tal cual)
Le temo a la creación de una sociedad de vagos… digo, de animales los cuales el gobierno y la sociedad tenga que mantener.
Le temo a que mañana aparezca una asociación faunista que exige a los congresistas (y estos para congraciarse les cumplan) que aprueben leyes en favor de protección a los Therian. (Corregido «evacúen» por coherencia)
Le temo a que, bajo la ley de protección animal, se acuesten en las calles y avenidas, se cagen en las plazas, entren a los supermercados y tiendas y cojan sus antojos sin que los pobres «animalitos» sean tocados.
Le temo a que, «animales» al fin, empiecen a salir sin vestimentas. Con los huevos al aire y se empiecen a joder en plena vía pública, protegidos por un cordón policial, para que no les tiren aguas para despegarlos, porque la «nueva especie» se está reproduciendo.
Le temo a que, a pesar de todos sus vagabundeos no puedan ser llevados a un corral porque los «animales» no pueden estar en cautiverio.
Después de todo esto, entonces, tendremos un país en bancarrota, sin producción, sin dinero para robar y como no habrá dinero para robar, no habrá políticos que se interesen por el poder y ahí viene lo grande… los Therian se postularán entre ellos y ganará el «animal más identificado» y ese será el nuevo Rey de la selva de cemento.
Post Data: este artículo no está escrito en forma de broma… ¡Guárdalo!

